Siempre supe que incinerando niebla
Enloquecían sus folículos de ocaso,
Por eso cargo mecha en los ojos
Para que me copule la pira del relámpago.
Siempre supe que los cielos retuercen sus varices
Para torturar el regocijo del rayo,
Que a su muerte anuncia
La descarga fallida de su orgasmo.
Siempre tuve la certeza de que me alumbraste
Anudando alféizares de chispa
Y embalarme así a tu bengala,
Que si me rabiaban a veces las arterias
Escarbando tus raíces arreciabas.
Así ardo y me arrastro y desguarnezco,
Disocio la lava de su piedra
Y mi sombra se enjuaga con materia.
Siempre supo esta matriz de fiera
Que el abrevadero que enervo entre los senos
Pudo ser de lana
Y que la lana se mustia con la niebla.
(Por ello digo que sólo quiero rondarle al fuego).
Dicen que a la muerte la excitan los derrames
Y a su vez en carne
Se ha de sepultar el gozo.
Yo digo que el gozo no posee terminales,
Es un nirvana
Y como tal brota de su cárcel.
Dicen que la máscara culmina
Apuñalando la identidad de su resguardo,
Pero yo sólo me calzo mi cilicio de centauro.
Así voy a buscarte con miedo y sin codicia,
Porque las bestias saben honrar sin apetito
Y no hay más voracidad
Que este deseo en el que habito.
-Nadie sabe lo que un cuerpo hincado
Entierra en su agonía.-
Entonces aparecen escaleras...
Y cuando ansío remontar algún peldaño,
Ostentarlo, exaltarlo y recorrerte
Desperdicio esta raza
De valquiria penitente.
Las escaleras no son para las fieras,
Las escaleras son hogazas ya lamidas,
Se nutren de esquelas
Y refriegas de zapatos,
y como un escapulario desplegable
Plastifican el recelo a las subidas.
Dicen que las ostras desgarradas
Pierden por amor sus astrolabios.
Y que estos ojos chillan centeno
Mientras menstrúa el mundo
Con parteras y sudarios.
Pero yo sólo me calzo mi cilicio de centauro
Y así sigo tropezando, salvaje y sometida,
Como la cuartada que exige el hombre
A su mitología.
Cilicio de Centauro by Gabriela Amorós Seller is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Gracias por todo vuestro apoyo, os estoy muy muy agradecida con la generosidad de vuestros comentarios, vuestra amistad y cariño. Estaré unas semanas de vacaciones pero pronto volveré. Disculpadme si no os he visitado como a mí me hubiera gustado, con mayor puntualidad y frecuencia... os merecéis todo y más.
ResponderEliminarUn abrazo enorme e indomable.
Derrames, vsrices,
ResponderEliminarlas tres veces que lo leí sentí una mesopotamia de neón/rojiza circundar mi cielo, truenos y un nacimiento indomable,
que amor a veces, andar así a los tropezones, y quizás el corazón hecho cilicio de centauro.
Gracias, abrazos, felices vacaciones!
Un canto a tu temperamento salvaje ,te muestras tal cuál eres,Gabriela.
ResponderEliminarCuídate mucho y sé feliz.
Besos.
Me parece indomable la actitud que inspira este poema. Como resultado, este conjunto de palabras hiladas parece que entre peñascales y buscando cuadraturas y sensaciones que son sobre todo montaraces y salvajes, que surgen de ls interiores más incontrolables por desconocidos. No sé a dónde quieres llegar subiendo estos peñascales. De cualquer modo, goza lo que puedas allá donde vayas a descansar. Yo te voy a echar de menos porque me va a faltar esa voz montaraz que no quiere morderse la lengua. Un beso con efecto retardado, para que dure.
ResponderEliminarEs todo un recitativo operístico, un homenaje medio wagneriano a la fuerza de los verbos entre lo sagrado y lo profano.
ResponderEliminarDisfruta de tu descanso, Gloria. No te olvides de este servidor que te comenta. Y mil gracias por no renunciar a escribir.
¡Salud!
una indomable personalidad plasmada en un poema
ResponderEliminarme ha encantado
saludos desde el maestrazgomagico.blogspot.com
RAUL
alféizares de chispa y ese abrevadero que enervas indómita amazona entre los senos. Bravo.
ResponderEliminarBuen descanso
Saludos blogueros
Hay algo que me devora de estos versos. Son como un vuelo complejo de esperanza y de muerte. Un paralelismo o al contrario, una dualidad a la que en última estancia todos nos vamos anticipando. Quizás esa dualidad es la compensación al miedo que a menudo nos oprime.
ResponderEliminarPero hay algo en tus versos que me ha recordado A. Rimbaud en "Una temporada en el Infierno" y a toda la poética de A. Pizarnik.
Perfecta como siempre. Saludos.
Ciao.
ResponderEliminarRaúl
El alma...
se exparce como la sangre por las venas,
ResponderEliminarvertical y profundo!!
saludos para vos
Leerte es trabajo diverso que genera adicción.
ResponderEliminarPuf.
Eres realmente increíble y genial, he leído tu poema más de tres veces y las veces que lo he leído , me ha generado diferentes sensaciones, creo que me rendiré a la posibilidad , de entender tus palabras, pero no a la posibilidad de sentir...
ResponderEliminarBesitos en el alma
Scarlet2807
PD: Pásalo estupendo en tus vacaciones y no olvides , que te quiero mucho, mucho, mucho...
Nos dejas un poema hilado con tus mejores palabras.
ResponderEliminarLa belleza, la fuerza y "indomabilidad" de tus metáforas se clava con energética pasión en toda mirada, en todo corazón que aquí se detenga.
Un abrazo muy grande y disfruta de tus vacaciones. Cuando vuelvas, aquí estaremos.
Mercedes
Bien podrìan la "Centàurides" verse reflejadas en esta prosa bella y mitològica, llena de simbolismo donde cada oraciòn es para analizarse profundamente (y me encanta) el tema de las escaleras separa esta visiòn. Símbolo de la unión entre el cielo y la tierra, hace referencia a la posibilidad de ascender, de subir, de acceder a otros niveles o estratos pero siempre en forma gradual y paulatina.
ResponderEliminarComo vía de doble comunicación, también evoca la idea del movimiento, del fluir, del intercambio entre el arriba y el abajo.
querida Gabriela, como de costumbre he disfrutado cada una de tus entradas con sumo placer y èsta ultima no es una excepciòn.
Te extrañarè, vuelve pronto y disfruta de las vaciones.
mi felicitaciòn por tus trabajos! y abrazos muchos.
Riqueza de imágenes y metáforas en este magistral poema. Brillante, como siempre. Un abrazo.
ResponderEliminarpoemas así, avivan el fuego
ResponderEliminarComo de costumbre, es una necesidad avivar el fuego de las letras con tus poemas, Gabriela. Te extrañaré, ten la seguridad; pero deseo que seas muy feliz en tu descanso y que te sirva para cargar tu alma con la tinta que pintará sobre tu cuerpo las imágenes que después volcarás en tus versos.
ResponderEliminarUn beso grande.
Jorge.
Hola Gabriela: Tu lo has dicho una valquiria salvaje que cabalga hacia el Valhalla a reunirse con los dioses. Así te veo. Un placer leerte tropezando en tus escaleras. Que disfrutes tus vacaciones. Te extrañare.
ResponderEliminarEl fuego engendra pasión desde la entrañas...arranca del manantial que profundo dormía..lo transforma en lava de fuego que envuelve el cuerpo..haciéndolo espiral encendido..y nada queda..
ResponderEliminarFelices vacaciones..
Un abrazo desde el sur
Genial. Lo tuyo es la elegancia en el poema. Me gusta la forma en que vas uniendo cada idea. Felicidades en tus vacaciones.
ResponderEliminarSolo pude leer la primera parte Gabriela,y como siempre...me asombras y me me dejas sin aliento.Te mando milllll besoss y de paso te pido disculpas por no poder leer entero tu texto.Hoy tengo el oojo muyyy cansado.Si fuiste a mi blog..te enteraras de que hablo jajajajjajajja.Milll besos gabriela,espero poder acabar de leerte por la tarde!!!
ResponderEliminarNo dejas de sorprenderme e impactarme con tus letras. Un poema cargado de emociones que jamás se doman...Ellas surgen de tu pluma, intrincadas y dolientes, para vestir ese cilicio. ¡Impactante!
ResponderEliminarSin dudas te extrañaré, querida amiga. Disfruta, despójate de ese cilicio y ¡vuelve! Te estaremos esperando. Un beso enorme y felices vacaciones!!!!
Como disfruto leyéndote...
ResponderEliminarEs un placer que voy descubriendo poco a poco.
Intento descifrarte, adivinarte y descubro más y más cada vez, o eso creo.
Sea así o no, lo paso muy bien.
Que tengas unas felices vacaciones y por favor VUELVE.
Besos.
Doncella renacentista y mitológica, alquimista de sueños, deidad apocalíptica, centauro solitario y nereida, sacerdotisa y lamia que administras amor y muerte, gozo y expiación destilados en un veneno dulcísimo. Así te imagino. Te sueño.
ResponderEliminarLo he leído varias veces y volveré, tiene tantos matices que en cada lectura me vuelvo a sorprender. Es singularmente bello. Enhorabuena.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Entiende uno, después de entrar a saco en el poema, con la enorme descarga delumbrante de figuras poéticas recias, que recogen el mundo natural y animal, para no separarlo, pues se nutren (provienen de un mismo caldo de cultivo)así mismo, la metáfora del sometimiento, atento al deseo, a la pasión que debe ser colmada, por el jinete,(macho, en esa bella alegoría (Iampar{andose en el mito, del centauro. Creo que no basta mi lectura. El poema,tiene tantas lecturas como lectores. He ahí su inmensurable riqueza: no agota la interpretación. Qué gusto, haber entrado a hacer su exégesis. Un beso desde Colombia. Carlos
ResponderEliminarPero que guapa estás cielo¡
ResponderEliminarUn beso muy grande y disfruta de tu descanso.
Te sigo leyendo.Scarlata)
Bellísimo y delirante este poema, que halla sus raíces en la mitología y en un lenguaje gongorino, pleno de cultismos y de refinados giros, mi querida Gabriela. Esta poesía merece formar parte de una antología de la mejor poesía hispana.
ResponderEliminarY añadir que ambas hemos tenido una especie de interconexión, porque mi último poema, mucho más breve y humilde que el tuyo, tiene también referencias mitológicas, pues era algo muy usual en mis poemas de hace unos cuantos meses y he retornado un poco a mi útero primigenio, y también hago mención a la fiera en que yo misma me reconozco y hago alusiones al verbo lamer...¿Puede haber más concomitancias entre nuestros poemas? Una especie de telepatía poética nos ha invadido, Gabriela, habría que consultar a las estrellas o a la pitonisa de Delphos, sobre el porqué dos personas, casi al mismo tiempo, pueden sentirse inspiradas por las mismas cosas.
Me has dibujado una sonrisa de complicidad en los labios y la certeza de que, de algún modo, somos una especie interconectada y por eso somos capaces de empatizar y de sentir y de gozar al unísono.
Tu poema es sublime, Maestra y sí que lo he disfrutado en n toda su dimensión, que no es poca.
Un beso y disfruta mucho de la semana.
Por lo menos encontré dieciocho verdades fundamentales (y vitales) en tu excelente poema.
ResponderEliminarSeguiré trabajando en él.
Feliz descanso.
Bss.
Gabriela siempre me sorprendes, este poema no es la excepción.
ResponderEliminarTu espíritu pleno de mitología en mixtura con lo místico. Increíble hace una hermandad con los cultismos usados en el lenguaje. Dándonos una atmósfera única, propia de tu estilo. Me gusta la figura del centauro que usas en tu texto, que representa el ser de lo salvaje, el eros y tanatos. Me enacantó, muchos besos
Que te relajes en tus vacaciones y vuelve pronto. Diviértete.
Gabriela, mi fiera indomable, sólo tú podías utilizar la palabra menstruar en forma tan sutil, tan imaginativa, que no resulta chocante su inclusión. Allí radica tu magia y tu fortaleza en las letras. Felicitaciones maestra, y dulces vacaciones.
ResponderEliminarBesitos.
Que nunca te abandone la bestia que, aunque tropiece en la torpeza intrínseca de las escalinatas, devorará hasta su sumisión y superará al mito para ser heroína y leyenda. Sin coartadas, se derrama el poema de estruendo y pólvora, de esencias de fuego y energía, de talento que se derrama generoso ante nuestras pasmadas lecturas. Bello pasmo nos provocas, y me reverencio. Besos y que disfrute de esta presencia en otra parte, si hay otra parte.
ResponderEliminarEstimadísima Poetisa amiga Gabriela Amorós:
ResponderEliminarDisculpa mi ausencia de intenet. Aún no tengo el servicio restablecido en casa, quizá en una semana o dos, aún así hago el esfuerzo de visitar este ruidoso cibercafé usado más para absurdos juegos de violencia, así los alaridos de terror y emoción de los niños y jóvenes intervienen interrumpiendo para que no pueda leer bien ni opinar como se debe.
A lo que vengo:
"Cilicio de Centauro": un texto espectacular, digno, como dijo por ahí la poetisa Paloma Corrales, de releerse varias veces. Tu misteriosa escritura es muy amena y por ello, valga decir, se disfruta: no caes en lo confuso o críptico, tan de moda en algunos incapaces de trenzar dos o tres líneas coherentes y profundas. Vuelo en tus palabras y casi que trasciendo contigo por esos derroteros inmensos y enigmáticos de la poesía de altura, la tuya.
Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,
Frank Ruffino.
Como una habitación abigarrada de elementos sugerentes en los que entretenerse disfrutando: así es tu escritura. Como un dejarse amar bajo una cascada. No es fácil domar el surrealismo hasta hacerlo barroco y literariamente coherente: tu escritura lo consigue una y otra vez, en prosa, en verso, en prosa poética, en poesía en prosa... En este caso, encarnando en palabras unas imágenes que solo son palabras, nos regalas decasílabos preciosos como esos "Dicen que las ostras desgarradas / pierden por amor sus astrolabios". Este nuevo ejemplo de tu "Bestiario de la seducción" parece partir de la aliteració de un título ("Cilicio de centauro") que va enriqueciéndose y progresando en un universo pautado de sugerencias: desde ese rayo y relámpago orgásmico, hasta las escaleras de la ascensión hacia el abismo, pasando por el tributo necesario a la mitología para dar sentido a lo que vivimos porque lo podemos hacer compartible. La dimensión de tu literatura no se agota en la lectura: su eco genésico pervive y nos alimenta apagado el ordenador. Muchas gracias, Gabriela: escribiendo nos haces más felices.
ResponderEliminarÁbradas, de vuelta ya de las vacaciones estivales (en la frontera de las vacaciones del resto de año, que son la vida verdadera, la nutricia)
Gabriela, siempre que te visito me voy con el placer de leerte y la inmensidad con que me haces reflexionar amiga.
ResponderEliminarEstos versos que nos dejas en tu ausencia son pura pasión ardiente a pesar del cilicio con que intentas apagar/reprimir/detenr el fuego/la rabia/el deseo... y calmar la tempestad que revuelve las entrañas.
Besos, guapa
Cuando regreses, en el post del día de hoy, 31 de agosto, hay algo para tí.
ResponderEliminarBesos, guapa!
El alma, el corazón y las letras, todas tu esa mujer indomable, esa brava temperamental y enérgica.
ResponderEliminarEspero estes disfrutando y rumiando más letras
Un besote enorme para que cuando vuelvas estés cubierta cariño
Mereces muy felices vacaciones y deso que las disfrutes a pleno. Me quedo aplaudiendo este gigante poema, vibrante y de inmensa calidad, Un abrazo.
ResponderEliminardeseo, me corrijo.
ResponderEliminarA riesgo de estar equivocado me es dable decir que una cosa es la Poesía y otra un Poema. El poema es un proselitismo, un quedar bien, un discurso intencionalmente dirigido, la zanja de un sentir con una explícita misión: que se conozca nuestro punto de vista sobre algo en particular.
ResponderEliminarLa Poesía es otra cosa. Es una exhalación, un algo que se nos escapa en tanto queremos decir algo, una emanación que brota de un sentir, un escribir pálpitos en tanto una certeza emocional nos invade y de la cual, curiosamente, sólo sospechamos su lenguaje; y es la Poesía, he de decirlo, la única capaz de “incinerar nieblas o ver en el vacío la fallida descarga de un orgasmo porque un rayo ha muerto”. La Poesía unge a la palabra con un signo vital −casi inhumano−, por ello nos conmueve, y su cultor(a), sabe que su “sombra se enjuaga de materia”, aunque “el gozo no posea terminales” y haya que arroparse con “Cilicio de Centauro”. Por ello, y porque la misión del(a) poeta es unir palabras que nunca antes estuvieron juntas “Con miedo y sin codicia porque las bestias saben honrar sin apetito y no hay más voracidad que este deseo en el que habito.”, es que detenerme en una poesía amorosiana es un hálito que me acerca a un espíritu inmenso y a una mente prodigiosa que nos tiende escaleras, pero “las escaleras no son para las fieras, son hogazas ya lamidas”. Y mientras, no la leo ¡la vivo! “…el mundo menstrúa con parteras y sudarios”, y la veré ¡ah, gloria de la honestidad autoral! “tropezando salvaje y sometida como la coartada que el hombre exige a su mitología.”. Gracias, Poeta, por esta experiencia de leer tu Poesía. Un abrazo.
¡HOLA!
ResponderEliminarSobrenatural.
Saludos de J.M. Ojeda.
Buenas vacaciones.
Un placer conocer la existencia de tu blog. Me quedo para seguir leyendo tus poemas. Compartimos afición indomable.
ResponderEliminarUn cariñoso abrazo desde 'Poemas del volcán'
Hay algo de acuciante en tus letras. Creo que es la esencia del ser y todos sus enigmas lo que tu mitología poética intenta expresar.
ResponderEliminarBesos.
HD
Hola Gabriela! Paso por aquí a informarte que estaré en España en algunos recitales de poesía y también seguiré presentando mi novela, Detrás de las sonrisas. El 29-9 estaré en Cordoba, en la Tetería Omundo, luego el 6, 7 y 8 de octubre en Ourense y del 15 al 19 en Zaragoza. A medida que me confirmen las fechas y lugares, y si agrego alguna otra, te iré avisando, quizás puedas darte una vuelta. Saludos.
ResponderEliminarNo tengo palabras porque has usado ya todas las que me gustan Gabrielita. Creo que tienes algo inmerso en tus venas que sale a raudales cuando tu pluma se pone en marcha. Y fluye, fluye sin amedrentarse en un cúmulo de alteraciones líricas e incluso, metafísicas para expresar todo el ardor que, como lava de volcán, es expulsada por el cráter de la imaginación.
ResponderEliminarTe admiro mucho, poeta.
Gaby amiga Poetisa:
ResponderEliminarPasaba a ver si había algo nuevo, saludos!
Abrazos,
Frank.
Grabriela, te he leído varias veces, tienes un interior rico, más aún exuberante y fluyen esas metáforas brillantes, novedosas y bien hiladas, que le dan sentido a tus sentimientos en esas letras descarnadas de su lugar.
ResponderEliminarEspero que se quede este comentario, la vez pasada no se quedo.
Te dejo un beso de mi ternura, limpio sin otra palabra que amor y amistad.
Sor.Cecilia
Te busco, leo, leo,leo ... No es fácil para mí, sostener el corazón que se me sale por la boca.
ResponderEliminarGENERADORA!!!
Un abrazo grande, Gabriela
Rossana
Estimados compañeros, amigos, es a la hora de agradeceros vuestras generosísimas palabras cuando más siento mis cojeras escriturales... sé que no puedo plasmar lo que verdaderamente viven mis emociones cuando leo vuestros comentarios así que me tengo que conformar con un escueto GRACIAS DE CORAZÓN a TODOS.
ResponderEliminarDespués de unas semanas de desconexión vuelvo con fuerza a visitaros, a disfrutar de vuestros espacios y, en definitiva, a vivir y compartir con vosotros aquellas emociones que ocurren en nuestro interior y que la creatividad y la escritura se encargan, en cierto modo, de "arrancarnos", de descargar, en este caso, hacia este tendido de electricidad humana que es la blogosfera. Vuelvo a engancharme a ella y a sus preciadas sinergias.
UN ABRAZO INMENSO.
Qué bueno este poema, Gabriela. Tus metáforas están cargadas de la energía salvaje de la naturaleza. Relámpago, rayo, varices, arterias. Una mezcolanza de elementos de la naturaleza y de la propia biología muy bien hilvanados. Hay pasión en tus letras y da la sensación de que tu yo lírico quiere hacer el amor con la naturaleza entera, con la creación, con la fuerza primigenia generadora de todo.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho
Enhorabuena
Un beso
Ana
Regreso a esta lectura. A complacerme con ella. ¡Qué buena!.
ResponderEliminarUn gran abrazo
Sublime, Gabriela. Tu poética es totalmente adictiva.
ResponderEliminarBesos